Requisitos para alquilar: ¿qué son las garantías y el seguro de caución?

Actualmente en nuestro país, existen millones de personas que alquilan el lugar donde viven o en el que desarrollan su negocio. Al buscar un nuevo inmueble para alquilar, es común encontrarse con algunas complicaciones.

Lo más probable es que el propietario exija varias garantías al momento de firmar el contrato. Esto significa un grave problema ya que no siempre contamos con los avales exigidos. Es entonces cuando el seguro de caución se presenta como la mejor alternativa.

Sin embargo, muchas personas desconocen aún el funcionamiento de estos seguros. Por ello, te presentamos algunas respuestas para comprender qué es un seguro de caución.

¿Qué son las garantías?

Cuando un propietario alquila un inmueble, tiene el derecho legal de exigir garantías. Estas sirven para asegurar el cumplimiento del contrato por parte de los inquilinos. Ellos tienen, entre otras obligaciones, la de pagar cada mes el alquiler, las expensas y hacer buen uso del inmueble.

Dentro de las garantías que puede solicitar el dueño, se encuentran:

  • Título de propiedad de inmueble
  • Garantía de fianza o fiador solidario
  • Garantía personal del inquilino (recibo de sueldo o certificado de ingresos)
  • Aval bancario

Esto suele representar un problema, porque muchas personas no cuentan con estas garantías, ni con familiares o amigos que puedan ayudarlos.

¿Por qué contratar un seguro de Caución?

Cuando no contamos con las garantías anteriores, tenemos la opción de contratar un seguro de caución en su lugar. Este es un contrato de garantía, lo significa que asegura el cumplimiento de las obligaciones contractuales.

El seguro de caución establece un compromiso de resarcir al propietario si se ve perjudicado por el incumplimiento de alguna de las obligaciones pactadas. Si el inquilino no cumpliese con lo estipulado en alguna cláusula del contrato, este seguro cubre inmediatamente las pérdidas monetarias.

¿Cómo funciona un seguro de caución?

El seguro de caución completa o reemplaza a los avales tradicionales. Funciona como un seguro de daños, porque indemniza al propietario si se presenta un incumplimiento de contrato. Cubre las cuotas de alquiler, daños, el pago de expensas adeudadas e incluso de los servicios.

En el contrato de caución existen tres partes:

  • El tomador: es el inquilino que contrata el seguro.
  • La aseguradora: brinda la garantía en caso de incumplimiento por parte del tomador.
  • El beneficiario: es el propietario del inmueble. Él cobrará el pago del seguro en caso de que el contrato no sea respetado.

¿Es conveniente para ambas partes?

La contratación del seguro de caución es conveniente para ambas partes. Cuando las personas buscan alquilar, pero no poseen garantías suficientes para hacerlo, se benefician con este seguro, ya que pueden llevar adelante el acuerdo.

Además, al contratar un seguro de caución por única vez, los inquilinos quedan cubiertos durante todo el tiempo que dura su compromiso.

Por su parte, los locadores también se benefician. El seguro les garantiza el cobro de alquileres, expensas, servicios y daños que el inquilino pudiese provocar durante la vigencia del contrato de locación.